Patricia Rosas-Godoy/ Directora de marketing y Comunicaciones de Asuntos de Mujeres / España

Soy una periodista venezolana viviendo en Madrid, trabajadora incansable y estudiante vitalicia, emprendedora innata, inventora profesional. Odio las injusticias, amo el café con leche y soy una mujer real que ama, siente y padece.

¿Puedo amar a otro si no me amo a mí mismo?

¿Puedo amar a otro si no me amo a mí mismo?

¿Puedo amar a otro si no me amo a mí mismo?

Debo confesar que, antes de escribir este post, hice un pequeño experimento entre 15 de mis amigas más cercanas. Aunque las respuestas fueron diversas, los problemas empezaron cuando les pedí que me dijeran por qué. Luego de indagar, me di cuenta de que la razón principal es que no tenían muy claro qué es eso del ‘amor propio’, o por lo menos no tenían claro cómo aplicarlo.

Así que me propuse, como primer punto, saber qué es el amor propio, como casi siempre, mi primera fuente consultada fue la RAE, y me sorprendió ver que de 35 acepciones que tiene la palabra ‘amor’ (si, tiene 35 significados diferentes), sólo UNA tiene que ver con el amor propio y las otras 34 por otra persona; y esto no es casualidad.

Según la psicóloga clínica Livia Rincón: “Nos enseñaron a pensar que otra persona, llámese pareja, mamá, amigos, etc., son los encargados de llenar nuestros espacios y nuestros vacíos. Hemos aprendido a amar y cuidar a los otros, a ver si algo de eso nos llega”.

Pero, entonces, ¿Qué demonios es el amor propio?, según el portal web La Mente es Maravillosa, el amor propio es “un estado de aprecio por uno mismo que crece a partir de las acciones que apoyan nuestra salud física y psicológica y estimulan nuestra crecimiento espiritual” ¡BINGO! ¡Lo tenemos!

Ahora que ya sabemos qué es, vámonos a lo que realmente nos atañe y que dio pie a este post: ¿Puedo querer a alguien más, si no me quiero a mí misma? Rompí el vidrio de emergencia y llamé a Victoria Robert, psicoterapeuta de terapiaya.com, y le hice la misma pregunta, esta vez no me iba a conformar con un monosílabo. Su respuesta, como era de esperarse, fue NO, pero luego matizó con “se puede llegar a creer que sí, pero realmente no es cierto, por lo menos no al 100%, porque nuestra capacidad de dar amor está relacionada con nuestra capacidad de recibirlo. El amor empieza por la casa y si no nos creemos merecedores de recibir amor de nosotros mismos, ¿cómo vamos a ser capaces de dar amor a otro?” Aplastante.

¿Entonces alguien con baja autoestima que indudablemente siente que ama a su (pareja, hijo, amigo) con todo el corazón, realmente no está manifestando toooodo ese amor que siente, sólo por el hecho de no ‘auto-amarse’? ¿Es como un ‘casi amar’? Interesante.

Lo cierto es que, todo ese concepto del amor propio (conocido también como ‘autoestima’), a mí me cuesta terminar de entenderlo, básicamente porque lo siento muy ‘místico’ y porque no me veo diciéndome ‘hoy voy a amarme a mí misma’; creo que debería ser algo fluido y natural, deberíamos lograr hacerlo sin pensarlo, a través de ciertas prácticas, pero entiendo que, como todo hábito, al principio necesita algo de estructura, así que para iniciarse en el maravilloso mundo del ‘yo me amo y por ende amo a los demás’.

Les dejo 3 consejos que me parecieron valiosísimos:

  • Para Livia Rincón, psicóloga clínica, ‘el primer paso es saber quién soy, reconocer de dónde vengo, cuáles son mis fortalezas y, sobre todo, mis debilidades, de esta manera la primera que no podrá engañarse, seré yo misma’ Esto suena fácil, pero la verdad es que requiere un trabajo de introspección importante. Escribe tus conclusiones, lo más seguro es que, con el paso de los días, recuerdes tus debilidades, pero fácilmente olvides tus virtudes. Cada vez que dudes de ti, échale un vistazo a lo que has escrito y reconoce, honra y reafirma todas las cosas buenas que tienes.
  • Victoria Robert propone un juego (aparentemente) sencillo: ‘Piensa en la persona que más quieras, ahora piensa en lo que serías capaz de hacer por ella, imagina lo que quisieras darle todos los días, cómo quisieras consentirla. Ahora pregúntate ¿soy capaz de hacer lo mismo por mi?
  • Si realmente no sabes por dónde empezar y no eres capaz de ver cuánto vales, el consejo MÁS importante que te puedo dar es: ¡VE A TERAPIA!. Todos somos diferentes, cada quien tiene su manera personalísima de amar(se) y la psicoterapia te dará herramientas para descubrir cuál es la tuya (¡a mí me funcionó!)

Ahora la pregunta del millón: ¿Cómo me amo a mí misma en el día a día? En su artículo Cómo aumentar el amor propio en 7 pasos, para el portal La Mente es Maravillosa, Eva María Rodríguez nos da 7 pasos para trabajar en nuestro amor propio:

  • Permanece atenta y consciente: Estar consciente de quién eres, qué te gusta y qué no, va a hacer que automáticamente actúes en función a ti misma, y no en función de los demás.
  • Actúa en función de tus necesidades: Céntrate en tus necesidades y en cómo satisfacerlas, así te mantendrás alejado de comportamiento automáticos que son poco saludables, que te dan problemas o que te mantienen anclado en el pasado.
  • Practica un buen cuidado personal: Procura alimentar tu amor propio diariamente con actividades saludables, como una buena alimentación, ejercicios, dormir bien, intimidad e interacciones sociales.
  • Establece límites: Consigue el valor de decir ‘no’ a todo lo que sabes que te va a perjudicar. Es muy importante saber hasta dónde puedes dar a los demás sin perjudicarte a ti misma.
  • Despídete definitivamente de las personas tóxicas: No pierdas el tiempo con personas que no sólo no te aportan nada bueno, sino que todo el tiempo están intentando perjudicarte. ¡Adiós!
  • Perdónate a ti mismo: Todos cometemos errores, lo importante es no castigarnos eternamente por ellos, sino aceptar, perdonar y continuar.
  • Vive con intención: Siempre es bueno tener propósitos en la vida, porque no sólo te servirán de guía, sino que te harán actuar coherentemente. Por ejemplo, si tu intención es vivir saludablemente, tomarás decisiones consecuentes con esta intención. Recuerda que esto es una carrera a largo plazo y que lo importante no es la meta, sino el camino para conseguirla.

Pero si lo que quieres es empezar HOY, Livia Rincón nos propone:

  • Hoy da las gracias por estar vivo, por ser quien eres y por lo que has logrado (así consideres que sea poco)
  • Hoy sé compasiva contigo, no te critiques ni te compares con los demás.
  • Hoy identifica algo que hayas dejado y sea importante para ti y planifica cómo retomarlo.
  • Hoy ríete de ti y verás cómo de esa manera, te importará un carajo el qué dirán.
  • Hoy tómate un buen vino en honor a todas las relaciones que no pudieron ser.
  • Hoy vístete y arréglate para ti, disfruta la sensación de sentirte guapa.

Para cerrar, quiero resaltar que una de las cosas más importantes que aprendí al escribir este post es que el concepto de amor (propio o para los demás), aunque muy bonito, es algo muy abstracto… y así no sirve para nada, lo realmente significativo es pasar a la acción. Como quien dice, a amar se aprende amando… ¡Así que manos a la obra!

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