Tatiana Mechasqui / Psicóloga de Mujeres / Chile

Psicóloga de mujeres y fundadora del programa "Club de Mujeres Osadas", un espacio presencial y virtual para mujeres que deseas aprender a creer en sus capacidades, ganar confianza en sí mismas y sentirse seguras a nivel profesional. ¡Te enseño a atreverte y lograr lo que desees!

¿Pospones Mucho? 5 consejos para dejar de hacerlo

¿Pospones Mucho? 5 consejos para dejar de hacerlo

¿Pospones Mucho?  5 consejos para dejar de hacerlo

20% de la población procrastina o pospone de forma crónica sus actividades. Cuando hablamos de procrastinar, nos referimos al hábito de posponer constantemente nuestras actividades, tareas y responsabilidades, por otras más irrelevantes, o incluso más agradables.

Muchas mujeres se ven como flojas e inconstantes por procrastinar, no obstante, esto tiene relación directa con una alta exigencia de la cual no somos conscientes. Nos exigimos demasiado y caemos en un bucle infinito de exigencias altísimas, que nos lleva a procrastinar una y otra vez.

Detrás de la procrastinación hay altos estándares de exigencia. Sentimos miedo de no poder lograr los resultados que pensamos que las colegas, jefes e incluso nuestros parientes, esperan de nosotras. Si no cumplimos con estas metas o estándares, nos sentimos incapaces, insuficientes e incluso poco profesionales.

 

¿Por qué procrastinamos constantemente?

 

Hay varios motivos por los cuales se procrastina, pero en la mayoría de los casos, las personas lo hacen cuando no saben qué deben hacer o cómo deben afrontar el trabajo, desafío o actividad encomendada.

En los años que llevo haciendo psicoterapia y mentoría para mujeres que desean sentirse seguras y capaces en su profesión, me ha sorprendido de lo común que es este hábito en ellas.  Detrás hay “miedo a fallar”, a que su trabajo “no sea suficientemente bueno” o hay indecisión constante por “falta de confianza en sí mismas y sus capacidades”.

Recuerdo el caso de una paciente periodista que, para escribir un artículo, se demoraba hasta cuatro días, por miedo a ser criticada por sus pares o a que su texto no fuera “suficiente aporte para el público”.

El temor a fallar o ser considerada “no suficientemente buena”, nos lleva en la práctica, a colocarnos altos estándares de excelencia, como una forma de evitar el fracaso. El miedo y la ansiedad que provoca la crítica y hacer el ridículo ante pares o superiores, trunca todo proceso creativo, ya que nos volvemos rígidas y bloqueamos nuestro potencial.

Nos vamos llenando de excusas y posponemos aquellas actividades que nos provocan emociones tensas. El acto que se pospone suele percibirse como abrumador, desafiante e inquietante. Pero quiero que sepan que la mayoría de las acciones que postergamos, son actividades que están realmente a la altura de nuestras capacidades.

 

¿Se puede dejar de procrastinar?

 

Lo primero que quiero dejarte claro, es que tengas presente que no eres una procrastinadora. Has adquirido este hábito, por lo tanto, puedes desaprender lo que has incorporado.

Segundo, es un proceso que, como todo cambio de hábito, requiere voluntad y práctica, mucha práctica,  así como también querer conocerte e indagar internamente qué significa en ti tu procrastinación. Cuando comprendemos el por qué y para qué de lo que nos sucede, es más fácil hacer un cambio de hábito.

 

5 tips para dejar de procrastinar

 

1.    Apóyate en otros:  

Si no sabes y estás insegura sobre cómo resolver la tarea/actividad/trabajo que debes emprender, pide ayuda, infórmate o pide un consejo. Las únicas que nos imponemos “tener que hacer todo solas”, somos nosotras mismas. Eso no es sinónimo de ser “empoderada”, más bien, es ser altamente autoexigente. Hemos aprendido a creer que debemos hacerlo todo solas, para ser valoradas por lo que hacemos.

 

2.    Piensa en Excelencia, no en perfección: 

Como decía Voltaire: “Lo perfecto es enemigo de lo bueno”. Es preferible hacer una cosa con una calidad buena en un tiempo razonable, que hacer una cosa “perfecta”, dedicando a la tarea un tiempo excesivo o nunca terminarlo por no estar “perfecto”.

 

3.    ¡Sé tú misma!: 

Céntrate en hacer y en ser. Disfruta del proceso de aprendizaje y de lo que estás haciendo. No te abrumes con frases como: “Deberías haberlo hecho mejor”. Sé compasiva contigo misma, aceptando que siempre se comienza desde algo, a veces desde cero.

 

4.    Controla tu entorno: 

El entorno influye en nuestras decisiones. En la medida en que controles tus distracciones y calendario, será posible disminuir, incluso erradicar, la procrastinación de tu comportamiento.  Si no puedes trabajar en tu casa, entonces ve a un workcafe. Disminuya al máximo tus distracciones cotidianas (casa, ruido, redes sociales, labores domésticas, etc.), y así podrás lograr sus cometidos.

 

5.    Aplica Regla de los 10 minutos: 

Proponte hacer una tarea por 10 minutos, hazla concentrada y luego sigue con otra. Con ello se elimina la principal consecuencia: la ansiedad psicológica que nos produce mirar lo que tenemos pendiente e imaginar lo duro que será poner manos a la obra.

Sabiendo que sólo vamos a estar 10 minutos cronometrados, reducimos esa ansiedad en gran parte. Sin darte cuenta, estarás ya encarrilada en las actividades, e incluso, puede que las termines sin esfuerzo.

 

Querida lectora, te dejo aquí estas herramientas probadas científicamente. Depende de ti y tu perseverancia para aplicarlas y lograr el éxito en dominarlas. Te invito a retomar tus pendientes y comenzar de a uno, a trabajar en ellos. Evalúa cuál es el más urgente y comienza por ese. Con estas pequeñas acciones, podrás alcanzar tus próximas metas.

Si sientes que se te hace muy difícil manejarlo sola, entonces pide ayuda, con apoyo especializado, puedes lograrlo también.

Espero de corazón que me cuentes cómo te fue con estas actividades, ¡Te deseo suerte!

Te invitamos a leer: ¿Cómo dejar de intentar ser “perfecta”?

Recuerda que puedes encontrarme en el Instagram: @cLubmujeresosadas  

Y en mi Web: www.tatianamechasqui.com

Foto: rawpixel en Unsplash 

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