Profesora certificada de Yoga, en el estilo de Viniyoga y Yoga Nidra/Panamá

Amante y defensora de la vida, fiel creyente del poder de la sonrisa, de los abrazos, del amor y de la compasión. Madre de tres hermosas almas: Marcello, Lorenzo y Joaquín que decidieron venir a este plano a enseñarme sobre el amor incondicional, la paciencia y que las princesas piratas pueden volar en el lomo de un dragón.

Lleva el enojo a otro nivel

Lleva el enojo a otro nivel

Lleva el enojo a otro nivel

Hay días en lo que la mente está a mil, tienes la agenda a reventar o ese día no fue lo que esperabas, y cuando llegas a casa cansada, cargada emocionalmente, la más mínima situación desborda todo el enojo y la frustración y te conviertes en el ogro que había querido salir durante todo ese día.

Reaccionas de una forma que quizás no es la más la indicada y el enojo se apodera de ti, gritas, y de alguna manera tienes que hacer algo para soltar esa ira… Y queda el mal sabor, el dolor de cabeza o hasta el arrepentimiento que causa más ruido en la mente.

Es normal que sintamos enojo, molestia y rabia. Somos seres humanos, seres que sienten. El detalle está en ser conscientes de esas emociones, evaluar la situación, saber que el estrés y el cansancio no ayudan y desear tener todo bajo control, menos.

Crearnos expectativas sobre alguien o alguna situación es para mí lo peor que podemos hacer, porque si esa persona o situación no resultan de la manera que teníamos planeado, nos enojamos, como se dice por ahí “la rigidez mental es causa de sufrimiento emocional”.

Yoga para calmarse

enojada relax milka jourdanNo les niego que no tengo momentos en los que me molesto, y más, siendo madre de tres, pero una de las cosas en las que el yoga y la meditación me han ayudado, es a CREAR CONSCIENCIA de mis pensamientos y emociones. Me ha ayudado a ir poco a poco calmando mis enojos y mis frustraciones, mis niveles de enojo son más bajos cuando estoy en un estado de paz mental, donde nada perturba; no es ser indiferente, es saber observar la situación, si hay algo que se puede hacer, se hace, y si no, se puede controlar, hay que dejarlo pasar. Nada se resuelve con rabia y con ira.

“Control”. Wao, querer tener todo bajo control no existe, al menos para mí. Lo único que está bajo nuestro control son los pensamientos, las acciones, las palabras y el poder interior. No podemos ni debemos querer tener el control sobre otras personas, debemos aceptar y respetar.

¿Qué hacer cuando te enojas?

Cuando nos enojemos, lo primero que debemos hacer es aceptar ese sentimiento, no reprimirlo, hacerlo consciente y aceptarlo automáticamente. Esto hace que baje de intensidad.

Tener en cuenta que está bien enojarse y asimilar la rabia, hará que tu mente empiece a calmarse y podrás resolver la situación con mayor claridad.

Me he dado cuenta de que en los días en los que más me enojo, han sido las veces que duermo poco o tengo tiempo sin hacer pranayama, meditación o yoga, así que si eres de los que se enoja mucho, debes hacer una observación de cómo han estado tus días y noches, si has tenido mucho estrés, si tienes pocas horas de sueño o si te has estado alimentando mal, todo eso influye en nuestro estado de consciencia.

Trata siempre de descansar, ve películas de comedia, llenas de risas y alegría; cultiva el amor propio, porque donde hay amor no existe el odio, haz lo que te guste, ejercita tu cuerpo, medita, respira profundo, ríe con tu familia o amigos, lee un buen libro bajo la sombra de un árbol, báñate en el mar, sal de viaje, disfruta la vida y lo más importante, agradece todos los días, da gracias por un día más de vida, por el calor del sol y las caricias de la brisa.

Te voy a dar tres recomendaciones para que logres controlar ese enojo:

meditar respirar calma

Haz ejercicios de respiración: respira más lento y profundo, prestando atención a la entrada y salida del aire. Si es mucho el enojo, suelta el aire por tu boca e inhala por tu nariz, repítelo hasta sentirte mas calmada o calmado y cuando observes un cambio en tu estado, con cada exhalación suelta tus frustraciones y pensamientos negativos. No guardes nada.

Observa tu cuerpo: depende de tu agenda, toma 5 minutos o más cada día, hazlo sentada en una postura cómoda, cierra tus ojos y simplemente observa las emociones que tengas en ese momento. No te juzgues ni te señales, simplemente obsérvate. Contempla tus pensamientos, tu cuerpo, respirando de una manera calmada y no forzada.

Entonación de mantras: si deseas puedes aprovechar los 5 minutos de observación para entonar el mantra de tu preferencia. Los mantras son sonidos, vibraciones, y los sonidos tienen un efecto para condicionar la consciencia, vigoriza la mente y produce una energía vibrante, ya sea que lo entones 108 veces o las veces que sientas que es necesario. No importa que no sepas su significado, ni lo pronuncies bien, lo que importa es que sientas y disfrutes las sensaciones que éstos generan. En realidad, cualquier palabra o frase que repitamos o memoricemos, es una especie de mantra. Cuando estés terminando, baja el tono de tu voz hasta llegar al silencio, donde no existe el sonido externo, sólo calma y silencio interior.

Si deseas tener una experiencia maravillosa entonando mantras, te recomiendo éstos que son mis favoritos:

  • Snatam Kaur, tiene una voz angelical que te transporta: snatamkaur.com
  • Deva Premal y Miten, unos compañeros de vida que componen música y mantras hermosos, con una energía de amor increíble: devapremalmiten.com
  • Un proyecto argentino, donde fusionan los mantras con estilos actuales, con grandes influencias como The Beatles, Bob Marley, Caetano Veloso, etc, con sus temas contagiantes, llenos de fuerza, alegría y sonrisas: indramantras.com/es

Haz la siguiente reflexión: “Practicamos como la flor de loto y el barro. La flor de loto no piensa: ‘No quiero el barro’. La flor de loto sabe que puede florecer tan bella sólo gracias al barro. Para nosotros, ocurre lo mismo. Tenemos semillas negativas en nuestro interior, el elemento del barro, si sabemos cómo aceptarlo, nos aceptamos a nosotros mismos. La flor de loto no necesita deshacerse del barro. Sin barro, moriría.

Si no tenemos deshechos, no podemos florecer. No deberíamos juzgarnos, ni juzgar a los demás. Sólo necesitamos practicar la aceptación y así progresar sin lucha. El proceso de transformación y sanación requiere prácticas continuadas. Producimos basura cada día, y por este motivo necesitamos practicar continuamente para cuidarnos de nuestra basura y convertirla en flores.”

Thich Nhat Hanh.

Aprovecho para agradecerte por tomarte el tiempo de leerme, que tengas un hermoso y bendecido día, que tu luz interior ilumine siempre tu camino, con cariño, Namasté.

Fotos: Pixabay.

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