El test de placer
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Patricia Rosas-Godoy / Directora de de Asuntos de Mujeres

Soy una periodista venezolana viviendo en Madrid, trabajadora incansable y estudiante vitalicia, emprendedora innata, inventora profesional. Odio las injusticias, amo el café con leche y soy una mujer real que ama, siente y padece.

Alejandra Llamas: “Nos olvidamos que tenemos el derecho de vivir satisfechos y en plenitud”

Alejandra Llamas: “Nos olvidamos que tenemos el derecho de vivir satisfechos y en plenitud”

Alejandra Llamas: “Nos olvidamos que tenemos el derecho de vivir satisfechos y en plenitud”

Cuando Alejandra Llamas dejó su México natal para irse a los Estados Unidos, nunca se imaginó que se convertiría en un referente del coaching en todo el mundo.

En ese momento, cuando ella contaba con tan sólo 28 años, su mundo conocido se vino abajo: se divorció, su padre falleció y tuvo que dejar a su familia; pero ella, en medio de la crisis, fue capaz de convertir sus circunstancias en una oportunidad, en principio, para poder salir del círculo de ansiedad y depresión en el que se había metido; pero también para tener las herramientas necesarias de las que pudiera echar mano cada vez que lo necesitara… ¡y vaya que lo consiguió!

Alejandra es la fundadora del Instituto MMK de coaching en Miami, ha escrito siete libros, es profesora de yoga y meditación, se volvió a casar y se convirtió en mamá; todo esto a partir del despertar de una nueva conciencia, conectada con el poder de manifestación que tenemos los seres humanos.

Conversamos con ella, quien está presentando su más reciente libro ‘Libérate’, y esto fue lo que nos contó sobre su vida, sus proyectos y la importancia de estar despiertos y atentos, para poder ser parte de la abundancia del universo:

 

 Alejandra, ¿cómo llegaste hasta aquí?

 

Dicen que ‘más sabe el diablo por viejo que por diablo’ y yo tengo muchos años en este camino del autoconocimiento (risas). Considero el año en el que tantas cosas me pasaron, como un momento culminante. Dicen que las crisis se vuelven oportunidades y yo transformé ese año en uno de oportunidades, porque empecé a cuestionarme cosas, en vez de quedarme en la queja o golpeada por la vida.

Ghandi se volvió un gran mentor para mí, empecé a leer mucho sobre cómo él logró construir una filosofía de vida interna para él, me metí a practicar yoga, nunca lo había hecho, y decidí entonces volverme maestra de yoga y maestra de meditación; además, empecé a estudiar coaching ontológico y Tao Te Ching, pero luego empecé a buscar la manera de unir estas dos cosas, siendo el coaching ontológico algo tan vanguardista para el momento y el Tao Te Ching esta filosofía tradicional de estar en armonía con el entorno.

En este tiempo he tenido muchos aprendizajes, maestros y metodologías que me han impactado a un nivel muy profundo, creo que comparto el néctar de lo que realmente ha impactado mi vida, en 7 libros, pero en ese momento, mi primer libro, “Una vida sin límites”, es el producto sobre reflexiones entre el Tao Te Ching y el coaching ontológico, y de ahí se van construyendo hasta llegar a este último que es “Libérate”.

A la par de esto, hace 12 años comienzo con el Instituto MMK de coaching, donde hemos certificado a millares de personas en todo el mundo con una metodología muy específica, que se llama El Proceso MMK, que se ha ido construyendo con bases en la física cuántica, la biología cognitiva y la Neurolingüística, pero también en una recolección muy importante de despertar la conciencia y las técnicas, tanto ancestrales como modernas.

¿Alguien que quiere estudiar en MMK, cuánto tiempo debe invertir para hacer esta transformación y seguir este proceso?

Bueno, tenemos dos maneras de certificación, si por algún motivo no pueden llegar a un espacio presencial, pueden hacer toda la certificación en nuestra plataforma online, que es sensacional, y esto se lleva alrededor de un año.

Consta de todas las clases grabadas y nos reunimos martes y viernes en clases en vivo, ya sea conmigo o con otros maestros, y ahí se resuelven todas las dudas, también se generan clases de coaching donde se crea feedback, y los alumnos a su vez hacen 100 horas de práctica con la metodología.

Ahora bien, si tienen la oportunidad de asistir al modo presencial, son 4 días intensivos conmigo y otros maestros, pero después se quedan con nosotros el año entero en la plataforma. Si ingresan a nuestra web mmkcoaching.com, pueden mirar dónde estoy yo o alguno de los otros maestros enseñando por el mundo y certificarse con nosotros.

Pero todo lo que enseñan en el Instituto MMK es una forma de coaching diferente a todo el boom del estudio del coaching que se está dando en este momento en el mundo ¿cierto?

Sí, así es. En una conversación con el gran autor español Raimón Samsó, él me decía que nosotros estamos haciendo ‘el coaching del futuro’, pero que el día de mañana muchas escuelas van a hacer coaching desde la perspectiva nuestra.

Nuestra intención es elevar el nivel de conciencia de las personas en cada sesión, y desde un estado de conciencia despierto, empezamos a construir nuestras vidas, nuestros trabajos y nuestras relaciones. Nos concentramos mucho en ser las personas que realmente somos, porque no se trata de convertirnos en nadie, sino conectar con nuestro verdadero ser, y desde ahí vivir, desde ahí generar el amor para retroalimentar.

Alejandra, hay una frase que está escrita en muchos lugares y que define un poco lo que hace tu instituto y tu nuevo libro: ‘Cada uno de nosotros es responsable en la manera en que respondemos a nuestra experiencia de vida’, ¿Esto qué quiere decir?

Yo creo que se refiere a esos momentos en los que cambian todas las circunstancias del exterior, y nos toca confiar y soltar para ver cómo se está acomodando esa vida nueva para nosotros.

Cuando viene una crisis, actuamos desde el miedo, desde el control, desde lugares que se vuelven un poco pobres, porque no estamos confiando en que siempre estamos siendo cuidados por el universo. Cuando podemos permitir que la crisis suceda, cuando podemos permitir que las cosas se transformen, se reconstruyan, se replanteen para nosotros, en ese momento nos responsabilizamos sobre cómo estamos respondiendo a ese cambio que está sucediendo en nuestra vida, quedándonos en el amor, en la paz y en ese poder.

Para lograr esto nos ayudan recursos como la meditación, el yoga, las caminatas y la lectura, que nos recuerdan constantemente que la vida está sucediendo en este espacio tan maravilloso que no estamos viendo, y que el plano físico es realmente el último lugar donde se está manifestando nuestra vida.

He leído muchas cosas sobre ‘malentendidos mentales’, ‘telarañas mentales’, ‘creencias limitantes’, que son muchas veces las que nos hacen opinar de cierta manera, actuar de cierta manera, juzgar a los demás, a odiar ciertas situaciones u odiar a otros porque no son como nosotros. ¿Eso se puede des-aprender? ¿Cómo saber si yo tengo una creencia limitante que no me está permitiendo estar tranquila, en paz y conectada con el amor?

Cuando nosotras tenemos la necesidad de defendernos, de criticar, de tener un malo en nuestra historia, un oponente, ya sea una persona o una situación, cuando nos hemos hecho tan chiquitos que empezamos a decir ‘me gustaría vivir en plenitud, PERO, con lo que me pasó /o con lo que estoy viviendo/ o con lo que me hicieron / o con lo que está pasando en el país, ya no es posible’, estamos viviendo en creencias limitantes.

También estamos viviendo con telarañas mentales cuando no nos permitimos vivir en expansión, en nuestra mente, en nuestro ser, en nuestro espíritu, y cuando estamos como muy absorbidos por el miedo, por forzar las cosas, por querer cambiar a otros, por vivir en esta crítica constante, en esta queja y en este mal humor. Ahí vamos achicando nuestra vida hasta que se vuelve repetitiva, se vuelve un patrón.

Cuando amanecemos por la mañana, en vez de ver todas las posibilidades, todo lo que podríamos crear con el poder que tenemos, empezamos como grabadora a repetir y a repetir nuestros reclamos, nuestra limitada percepción, a reforzar nuestros miedos, a meternos en un personaje muy chiquito que necesita muchas cosas, y eso se vuelve un mal hábito, que en realidad es una ilusión porque no es verdad, pero nos ponemos esos lentes en esa percepción. Se nos olvida todo lo que somos capaces, de todo el poder que tenemos, del poder que tiene el ser humano de crear, de transformar, de replantear y de vivir.

 ¿Cuál es el primer paso para el cambio? ¿Qué es lo que tengo que hacer cuando veo que esto está ocurriendo?

Yo pienso que el primer paso es sentir que tienes el derecho a ser feliz. Para muchos de nosotros suena como irónico, vivimos en cierto cinismo o en cierto enojo crónico donde se nos olvidó que vivir en plenitud y satisfechos es un derecho de nacimiento.

Nuestro estado de gracia es de plenitud, pero parece que muchos de nosotros hemos olvidado que tenemos ese derecho, y pensamos que vivir en nuestros reclamos, nuestros resentimientos, nuestros miedos, nuestras incapacidades mentales, esas que son aparentes, porque no son reales, es la norma.

Creo que el primer paso es despertar un día en la mañana y decir ‘ok, tengo el derecho a vivir pleno, a vivir satisfecho y a dejar todas estas maletas que he venido cargando’. A lo mejor ahí todavía no sabemos cómo le vamos a hacer, pero en cuanto tengamos esa esperanza, cuando nos permitamos ese regalo, van a aparecer todas las oportunidades, todos los libros y todos los maestros. Pero muchos de nosotros ni siquiera pensamos que merecemos vivir en plenitud.

 

¿Algún consejo para ganarle a la depresión? Muchas sabemos las herramientas, pero cuando la tenemos encima pesa mucho y cuesta mucho salir.

 

Yo, durante muchos años tuve muchos lazos de depresión. Si estás pasando por un tema de depresión, esto no se puede maquillar; es decir, no podemos levantarnos por la mañana y decir: ‘ya me la voy a sacudir, ya no me voy a sentir así’, porque es como me estoy sintiendo y eso resulta hasta más contraproducente; porque de alguna manera me estoy regañando porque no debería sentirme así , entonces por ahí no debe de ir la cosa.

Si estás en un estado de tristeza, angustia, nostalgia, que está creando una nube negra en tu vida (y no hablo de depresión, porque para ello hay que acudir a un especialista para que nos de las herramientas necesarias), yo creo que es importante que explores las creencias en las que estás sustentando tu vida, porque si nuestras creencias interiores, nuestras creencias madres (creencias de identidad) son: ‘no soy suficiente’ ‘no soy importante’ ‘no merezco’ ‘no puedo fallar’ ‘hay algo malo conmigo’ (que es estar parado en la vergüenza), eso es profundamente deprimente.

Yo en algún momento de mi vida, creí que algo fallaba conmigo, que no me merecía nada, casi que me tenía que avergonzar del ser humano que era, que siempre iba a fallar, me costaba despertarme porque no me sentía merecedora de vivir la vida, cuando tuve a mis hijos me sentía que no merecía tenerlos, hasta me costaba trabajo acercarme a ellos y vivía con todas esas creencias, ¿Y cómo no va a ser deprimente pensar todas esas cosas de ti? ¿Cómo no va a ser deprimente escuchar esa conversación que tienes contigo misma?.

Mientras no explore esta conversación y la sane, y sanarla es ver que no es real y soltarla, voy a vivir en un estado depresivo, porque todo aquello que yo quiero, todo lo que quiero lograr no va a llegar.

Fueron muchas sesiones de coaching que tuve que hacer a nivel interior, para lograr soltar de raíz toda esa conversación de sentir vergüenza, de no sentirme capaz, de no sentirme suficiente como mujer, de sentirme avergonzada por mi sexualidad, por lo que dije, por cómo lo dije y estar en un constante regaño. Era agotador. Porque, claro, lo mínimo que vamos a estar en una conversación de este tipo es deprimidas, porque nos está deprimiendo que queremos vivir, pero nosotras mismas no nos lo estamos permitiendo.

¿De dónde vienen esas ideas? ¿Cómo darme cuenta de que aunque eso está en mi cabeza, eso no es verdad? ¿Hay algo que me haga ver que lo que estoy viendo no es real?

Ser vulnerables y compartir con otros lo que realmente estamos viviendo y sintiendo, hace que no tengamos estas conversaciones aisladas e irreales con nosotras mismas. Ese es el poder que tiene la vergüenza, mientras no hablemos de cómo estas conversaciones internas están permeándose en nosotras y nos están desmeritando, pues nos sentiremos  como las loquitas en la esquina de su depresión, muy maquilladas y muy poniéndonos la cara de ‘saco todo adelante’ y no sabiendo que otras mujeres nos estamos sintiendo de una forma tan similar por dentro.

Es muy importante hablarlo, ponerlo allá afuera y darte cuenta de que no es verdad, porque aquello que no hables, que no pongas en la luz, se queda en el inconsciente.

¿Crees que los sueños nos mandan mensajes? ¿Crees que los ángeles nos acompañan?

Sí creo. Aunque todo mi trabajo está fundamentado en bases científicas y en mucha investigación, no creo que debemos olvidar que existe toda esta parte de la intuición, y que el universo se comunica con nosotros a través de señales, porque el universo no habla en español, inglés o japonés, sino que habla frecuencia, amor, sincro-destino, habla coincidencias.

Lo podemos llamar ángeles, lo podemos llamar Luz, lo podemos llamar Divinidad y hasta Dios, el nombre no importa, lo que importa es que podamos conectar con esta magia de la vida que nos cuida, que nos sostiene en todo momento y se está rindiendo en un homenaje para nosotros.

Como decía Einstein: ‘Existen personas para las que todo es un milagro, y existen personas para las que no existen los milagros’, y yo creo que en esta vida todo es un milagro, y el Universo tiene un gran sentido del humor, y cuando nos conectamos con ese gran sentido del humor del Universo, de la intuición que va más allá de la que nuestra razón puede entender, comenzamos a vivir la vida desde otro lugar, desde un saltito del pie porque sabemos que no estamos solos.

Alejandra, el primer capítulo de tu libro ‘Libérate’ tiene que ver con el ego, yo quisiera que hablásemos más de esto, ¿En qué cosas cotidianas se manifiesta el ego que hace que nos apartemos y nos desconectemos de nosotros mismos?

El ego se va a colar a través de un pensamiento o una creencia cuya raíz es el miedo, es así de fácil. Nosotras estamos en estado de gracia todo el tiempo, si a nosotros se nos olvida pensar que estamos en satisfacción, pero dejamos pasar un pensamiento que nos habla de pelear en contra de algo, de tener miedo de lo que va a pasar, de atacar a otra persona, de juzgar a alguien o de juzgarme a mí, entonces ya es una creencia que empieza a gobernarme y crea la ilusión a través de la cual empiezo a ver la vida, y ya no la veo con todas sus posibilidades, sino que la veo a través de los lentes de este pensamiento o esta creencia que está arraigada en el miedo, en la limitación y en el juicio, ese es el ego.

El ego es una creencia que nos aleja del amor que siempre está presente, del universo de posibilidades que siempre está ahí, y sólo puedo ver la vida a través de esa creencia. Pero que si lo cuestiono, lo puedo evaporar, y puedo regresar en ese momento a ese estado de bienestar, de posibilidad, de salud mental.

En tu libro ‘Libérate’ hablas de la culpa. Tú que eres mamá, sabes que la culpa es el gran mal de este tiempo, ¿Por qué crees que nos sentimos tan culpables las mamás?

Todos nosotros hemos heredado de generación en generación un sistema de creencias basados en el ego, en el miedo y en la limitación. Hemos, de manera inconsciente, heredado de nuestra sociedad, de nuestra familia, de nuestra religión, de nuestra cultura, una conversación muy limitada, que sus bases son el ego, la limitación, el miedo, y que su estructura son estas creencias y lo vemos en los medios de comunicación, en las películas y en los medios de consumo.

Consumimos para sentirnos suficientes, actuamos o adelgazamos para sentirnos amados o aceptados, nos metemos en estos regímenes autodestructivos para pertenecer, y sin querer, entre todos, estamos alimentando estas creencias todos los días de manera muy inconsciente, y estas creencias nos están minando, nuestro estado de consciencia está totalmente arraigado en el miedo, en el ego. Mucho de lo que hacemos en MMK es elevar el estado de conciencia porque, una persona que vive en paz, emana esta salud a 90 mil personas a su alrededor.

Es como decía Gandhi: ‘Sé el cambio que quieres ver en el mundo’. Consérvate en paz, vive desde la paz y sé mamá desde la paz, reconociendo que hemos crecido en este sistema de creencias y limitación. Muchos de nosotros hemos sido criados desde este sistema, y por eso es que hemos actuado desde ahí, porque no lo hemos cuestionado.

Date cuenta de que tu cultura, tu religión y tus mensajes, los has heredado y ni siquiera hemos visto hasta qué nivel esto ha permeado en tu diálogo interno, porque hace eco con tu conversación y tu cultura; y cuando alguien llega de afuera y te dice ‘Despierta, todo eso no es real, estás metido en un transe’, es cuando el cambio ocurre.

No es cuestión de criticar nada, es cuestión de poner las cosas en perspectiva para ver qué es válido para ti y qué no, puedas ser auténtico y realmente construir un diálogo interior que pueda ser amoroso y real para ti.

Ese trabajo como mamá me parece muy interesante, porque ese sistema de creencias está completamente basado en la culpa y la vergüenza, si nosotros no exploramos esto, pensamos que la manera de deshacernos de la culpa es proyectándola, es decir, esa culpa de la que me quiero deshacer la empiezo a ver afuera de mí, en otras personas, o en mis roles o en mis acciones, entonces empiezo a culpar a otras personas: a mis hijos, a mi esposo y a la sociedad.

Y pienso que de esta manera, poniéndola afuera, me deshago de ella, porque en el fondo el ser está tratando de deshacerse de esa conversación de culpa que genera tanta limitación.

Pero la única manera de deshacernos de la culpa es dándonos cuenta de que no es real. La culpa está conectada a alguna creencia o a algún pensamiento.

Nos damos cuenta como mamás, de que nosotras hacemos lo mejor para nuestros hijos, eso tiene que ser la premisa, y tomar conciencia de que a veces vamos a estar actuando desde lugares de conciencia, pero a veces no y eso es natural. Nuestros hijos también están aprendiendo de eso, de no tener mamás perfectas.

 

¿Qué aconsejas para empezar de nuevo, cuando no sabes qué quieres hacer o a dónde quieres ir? ¿Cómo encontrar tu rumbo?

Ponte en silencio, escucha a tu interior, a tu intuición y conéctate con los deseos de tu corazón. Hay un gran libro que leí de una autora llamada Sonia Choquette que se llama ‘Your heart desires’ (Los deseos de tu corazón), y es un libro que me ayudó a conectarme mucho con eso, con los deseos de mi corazón.

Si están en un momento de trance, ¡lean! lean libros para que haya espacio en su ser y su ser les pueda hablar y decir cómo sería la vida en donde su alma, su personalidad y el universo se puedan alinear para que haya esa gran manifestación de lo que quieran vivir.

A veces nos hemos desconectado tanto de escucharnos, que estamos perdidos en el mundo del ego de ‘tengo que hacer’ pero ¿Qué es realmente lo que QUIERES hacer? Acuérdate también de lo que te gustaba hacer cuando eras niño, eso que podrías hacer sin ganar dinero, eso normalmente va de la mano de servir a otros.

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Alejandra Llamas estará visitando diferentes ciudades de Hispanoamérica en los próximos meses, para más información sobre su gira y sobre los cursos que imparte, ingresa en https://plataforma.mmkcoaching.com/cursos/c/0

Fotos: Alejandra Llamas.

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